En tierras asturianas he encontrado esta sidrería de la cadena Tierrastur. Dicen que está siempre lleno y que la lista de espera es larga, y no me sorprende, solo el diseño del interior es motivo suficiente para una visita. Un techo sinuoso revestido de botellas verdes, las mesas acobijadas en enormes barriles, muy original.




Ya te lo ha dicho mi madre, pero no me canso de leer tu blog, me encanta!